1 de noviembre de 2009


Se recogió el pelo con un coletero de flores y cerró la puerta sin llegar a golpearla. Era martes y el viento temblaba los ventanales. La ciudad se apagó mientras ella doblaba la esquina de la veinticuatro con Easter Parade. El hombre que vendía periódicos en la puerta del café la saludó con un leve movimiento de cabeza; la niña de los ojos tristes siguió sin volver la mirada.

Hoy es martes y el viento asusta las lunas del Seat que nunca tuvimos.

5 comentarios:

Antía Van Weill dijo...

Qué bonitas son las flores, y cuánto las amapolas amarillas

Te recomiendo enormemente esto:
http://www.youtube.com/watch?v=Rbb5-WZ1VSw&translated=1

...Cualquiera de sus cortos, o la serie de misterio por excelencia, Twin Peaks!

Albademadrugada dijo...

cuaaantos colores :_
(la niña de los ojos tristes)

Dara Scully dijo...

hasta que de pronto, pum. un elefante en medio de la calle. y los ojos se le ponen contentísimos.



miau
de
oblea

El delineante de cumulonimbos enterrados dijo...

Y hoy es jueves, y el viento no asusta a las lunas, ni a la luna ni a sí mismo.

Saludos subterráneos.

PD: No sé si conozco a Daniel, pero encantado de que me lo presentes.

El delineante de cumulonimbos enterrados dijo...

Se podría decir que lo "conozco", aunque nunca estuve hablé con el en persona.